Ubicado al pie de la Dent du Villard, el Lago de la Rosière es una verdadera joya de naturaleza preservada. Con sus aguas turquesas translúcidas y su bosque de abetos, este sitio clasificado ofrece un decorado digno de las postales más bellas, al alcance de todos.
Un decorado encantador para recargar energías
El lago de la Rosière se caracteriza por el color de su agua, un azul-verde único que se debe a la presencia de sedimentos calcáreos procedentes de la montaña circundante. Bordeado por una pasarela de madera que se funde perfectamente en el paisaje, el lago invita a pasear y a la desconexión total, lejos del tumulto diario.
La accesibilidad en el corazón de la experiencia
La fortaleza del Lago de la Rosière es haber sabido preservar su aspecto salvaje mientras se acondicionaba el sitio para que todo el público pudiera disfrutarlo.
Actividades para todos los gustos
Si la contemplación es la palabra clave aquí, el sitio también ofrece numerosas infraestructuras para amenizar el día.
Un ecosistema notable
Más allá de su belleza inmediata, el sitio de la Rosière alberga un patrimonio natural de gran riqueza, protegido y clasificado por su biodiversidad.











